La saga de películas de terror El Conjuro ha estado plagada de litigios, pero la última queja incluye una demanda por 900 millones dólares contra Warner Bros. por daños y perjuicios que seguramente espantarán a los productores.

Se trata del escritor Gerald Brittle, autor de The Demonologist, obra basada en las investigaciones de los esposos Warren, principales personajes caracterizados en la saga de películas. Él dice que firmó un contrato de exclusividad con Ed y Lorraine Warren.

Gerald Brittle sostiene que las películas El Conjuro, El Conjuro 2 y Annabelle infringen sus derechos exclusivos para crear obras derivadas basadas en los casos de Lorraine y Ed Warren.

El escritor reveló que firmó dicho acuerdo en 1978, pero años después, Lorraine lo rompió y le permitió el acceso a los archivos de su investigación a la gente de Warner Bros.

En una masiva demanda de 355 páginas entregadas el miércoles en la corte federal de Virginia, se nombra a Warner Bros., New Line Productions y al director James Wan, entre otros. Lo curioso del asunto es que los abogados de Brittle dicen que él lleva las de ganar en la demanda, ya que Warner Bros. contestó que sus películas no estaban inspiradas en el libro de Brittle sino que eran historias “basadas en hechos reales”, eso quiere decir que entonces la muñeca Annabelle mató a varias personas y que gente en verdad fue poseída por el espíritu maligno de una bruja que se ahorco afuera de su casa y mato a sus hijos.

Ahora Warner Bros. tiene que comprobar que los fantasmas son reales. Si no lo logra hacer, pueden perder el caso.

Deja un comentario

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA