El presidente ruso Vladimir Putin dijo el jueves que era inaceptable hacer acusaciones “infundadas” sobre un presunto ataque con armas químicas sufrido esta semana en una provincia de Siria.

El ataque químico, que se cree fue perpetrado por aviones de combate del gobierno sirio, causó la muerte el martes a decenas de personas en Idlib.

El Kremlin dijo en un comunicado que Putin había discutido el tema con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en una conversación telefónica.

El comunicado afirmaba que Putin había “destacado que era inaceptable hacer acusaciones infundadas contra cualquier sin haberse realizado una pesquisa detallada e imparcial”.

Rusia ha dicho que es muy pronto para acusar al gobierno sirio del ataque y pidió una investigación. En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó al gobierno de Bashar Al-Assad de haber traspasado una “línea roja”.

 

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