Tras protagonizar algunos de los romances más mediáticos de la crónica social y, por supuesto, sus consiguientes rupturas -siendo la más destacada la que mantuvo con el también actor Wilmer Valderrama-, la cantante Demi Lovato se encuentra a día de hoy en uno de los períodos más estables y fructíferos de su ámbito personal gracias a la bonita relación que le une al famoso luchador Guilherme ‘Bomba’ Vasconcelos, de quien asegura que le proporciona toda la diversión que necesita para mirar al futuro con optimismo y dejar sus inseguridades atrás.

“Nos va muy bien, la verdad. Me lo estoy pasando fenomenal y sobre todo me estoy divirtiendo como nunca. Puedo decir que, en lo referente a mi vida, ahora me encuentro en un lugar inmejorable. [‘Bomba’] me hace reír muchísimo”, reveló la intérprete en conversación con el programa ‘Entertainment Tonight’.

Fue el pasado verano cuando surgieron los primeros rumores de que la que fuera estrella Disney y el fornido atleta podrían haber iniciado un discreto romance, una serie de especulaciones que, además de confirmarse posteriormente, se vieron acompañadas poco después por la noticia de que habían decidido poner fin a su relación al no estar dispuestos a llevar su vínculo amoroso a un nivel superior.

Sin embargo, en cuestión de semanas se dio a conocer que Demi se había embarcado en una nueva aventura amorosa con el también luchador Luke Rockhold, una historia que no duraría más allá del período estival.

Todo este proceso explica que buena parte de la opinión pública se quedara de piedra cuando, la pasada Navidad, Demi y ‘Bomba’ hicieron pública su reconciliación y decidían pasar juntos su primer período festivo, protagonizando numerosos encuentros en Los Ángeles que acabaron siendo retratados por los ávidos reporteros gráficos que seguían sus pasos en todo momento.

Una vez conscientes de la notoriedad pública de su relación, Demi terminó adoptando una actitud mucho más relajada a la hora de referirse a su chico ante la prensa.

“Lucha en una jaula, básicamente, y es muy peligroso. Hay reglas, por supuesto, no se pueden patear en ciertas zonas y hay otras muchas que desconozco, pero no dejan de ser dos rivales encerrados en una jaula. Por supuesto que me pongo nerviosa cada vez que le veo pelear, pero lo bueno es que casi siempre gana. No me siento del todo mal cuando le veo sufrir porque así es el deporte”, explicaba al mismo medio a principios de este año.

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