El Gobierno argentino cuestionó el lunes las recientes protestas de sindicatos, que amenazan con una huelga general en reclamo de mejoras salariales, al considerar que persiguen una finalidad electoral de cara a los comicios legislativos de este año.

En medio del delicado equilibrio que el presidente Mauricio Macri debe mantener para satisfacer las crecientes demandas sociales sin impulsar la ya alta inflación o aumentar el déficit fiscal, las protestas de los poderosos gremios dominados por el peronismo opositor amenazan con dificultar la gestión del Gobierno.

La semana pasada, decenas de miles de trabajadores marcharon en Buenos Aires para pedir un freno a los despidos en el sector privado y una actualización salarial acorde con una inflación que ha corroído el poder de compra en el último año. Ahora los dirigentes gremiales amenazan con paralizar el país con una huelga general.

“Tuvimos un primer año de gestión muy difícil y hemos sentido el acompañamiento de las centrales obreras. No se entiende por qué los que nos acompañaron en la más difícil ahora (…) están planteando paros y movilizaciones”, dijo el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, en un encuentro con periodistas.

“Acá también uno podría sospechar que este vínculo está teñido por el adelantamiento del año electoral”, dijo Frigerio.

Varios expertos consideran que las elecciones legislativas de octubre -para las que hasta ahora no hay un amplio favorito- pueden ser una bisagra en el Gobierno de Macri, ya que en caso de ser derrotado difícilmente podría aspirar a un segundo mandato en el 2019.

Frigerio destacó que muchos inversores que apoyan al Gobierno liberal, que en el 2015 llegó al poder tras 12 años de gestión de la centroizquierda peronista, tienen dudas respecto de la capacidad de Macri para lograr una apertura de la economía como prevé.

“Los inversores se han llevado muchas decepciones de Argentina y están mirando con mucho cuidado lo que estamos haciendo. Algunos apuestan antes y otros esperan un poco más para apostar por esta Argentina”, dijo el ministro en su despacho de la Casa Rosada.

Sin dar especificaciones, Frigerio se quejó de que hay opositores al Gobierno que buscan desestabilizarlo.

“Hay dirigentes que quieren que el Gobierno no termine. Sabemos que hay dirigentes para los cuales cuanto peor esté la Argentina, mejor supuestamente van a estar ellos”, señaló.

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