El IMSS en Puebla informó que más de la mitad de la población que padece glaucoma no lo sabe, además que la predisposición es de 2 por ciento del total de la población, si bien es mínimo, representa la segunda causa de ceguera irreversible en México.

Con motivo del Día Mundial del Glaucoma Jorge Gutiérrez Ponce, oftalmólogo de la Unidad Médica de Alta Especialidad del Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla, dijo que considerado como el daño del nervio óptico en el ojo, es causa de la pérdida de su función en forma progresiva.

En un comunicado, resaltó que no se debe confundir con síntomas de la presión arterial, al padecimiento se suman las alteraciones de los campos visuales.

Gutiérrez Ponce explicó que el glaucoma es causado por una deficiencia en la filtración de líquido en el ojo, cuando se pierde el equilibrio entre lo que produce y lo que drena, es cuando se empieza acumular más líquido provocando que la presión aumente, al comprimir el nervio óptico va muriendo hasta la ceguera.

Agregó que una causa secundaria puede ser un golpe, una infección que no recibió el tratamiento adecuado o bien por herencia, en general hay deterioro de los tejidos en el ojo.

El especialista mencionó que los tipos de glaucoma más comunes son crónico, que no da síntomas durante muchos años por lo que es conocido como el enemigo silencioso; y el agudo, que es cuando la presión del ojo sube de forma súbita, y que es poco común.

Gutiérrez Ponce señaló que los síntomas son dolor de cabeza, sobre todo en sitios con poca luz, es frecuente ver halos de colores en los focos, velas, así como disminuye la visión, sobre todo por la noche.

Subrayó que los factores de riesgo a considerar son familiares con glaucoma, familiares ciegos con traumatismos en los ojos, diabetes y uso de esteroides, entre otros.

El oftalmólogo de la Unidad Médica de Alta Especialidad del Hospital de Especialidades del IMSS de San José en Puebla, enfatizó que si hay antecedentes genéticos los familiares debe llevarse a cabo un estudio de campo visual y de la presión intraocular que indiquen el funcionamiento del nervio óptico.

Explicó que lo anterior consiste en tomar fotografías para comparar su estructura y se mide la presión del ojo, si es fluctuante o estable, además que en el resto de la población es recomendable hacerse los estudios después de los 40 años.

Puntualizó que la salud visual es cuestión de voluntad, de ahí la recomendación de acudir con el especialista en oftalmología, no con el optometrista, para tener tratamiento oportuno y no cuando el daño sea irreversible.

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