Meteoritos muestran que Marte tuvo (mucha) agua en el pasado

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Son muchas las pruebas aportadas por los científicos que indican que Marte pudo contener abundante agua en el pasado. Ahora se suma una más que no solo respalda esta teoría, sino que indica que el Planeta rojo podría haber sido un lugar aún más húmedo de lo que se creía. La clave está en un mineral que se encuentra de forma habitual en los meteoritos marcianos pero que no se produce en la Tierra y cuya posible identidad real se desconocía hasta ahora.

En un estudio publicado este lunes en la revista Nature Communications, el equipo internacional, liderado por científicos de la Universidad de Nevada, Las Vegas (UNLV), encontró evidencias de que ese mineral, llamado merrilita, considerado tradicionalmente como una prueba de un pasado seco en Marte, pudo haber sido originalmente whitloquita, un mineral rico en hidrógeno, lo que podría apuntar a una historia mucha más rica en agua.

Los científicos crearon una versión sintética de la whitloquita y con las muestras realizaron unos experimentos de choque que simulaban las condiciones de expulsión de los meteoritos de Marte. Bombardearon las muestras de whitloquita sintética con láminas de metal disparadas desde un cañón de gas presurizado a velocidades de hasta algo menos de un kilómetro por segundo, o alrededor de 2.700 km por hora, y a presiones de hasta aproximadamente 363.000 veces mayores que la que existe en un balón de baloncesto.

Después, los investigadores estudiaron su composición microscópica en experimentos de rayos X en el Laboratorio Berkeley y en el del Nacional Argonne en Chicago. Los experimentos mostraron que la whitloquita puede deshidratarse por este tipo de perturbaciones, formando merrilita.

«Esto es importante para deducir la cantidad de agua que podría haber habido en Marte, y si el agua era de Marte en sí en lugar de cometas o meteoritos», explica Martin Kunz, científico de Berkeley que participó en los estudios de rayos X. «Si incluso solo una parte de la merrilita había sido whitloquita antes, cambia el balance de agua de Marte drásticamente», añade Oliver Tschauner, profesor de investigación en el Departamento de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Las Vegas, que codirigió el estudio. Y como la whitloquita se puede disolver en agua y contiene fósforo, un elemento esencial para la vida en la Tierra -y la merrilita parece ser común a muchos meteoritos marcianos- el estudio también podría tener implicaciones para la posibilidad de vida en Marte.

Las presiones y temperaturas que se generaron en los experimentos de choque, mientras son comparables a las del impacto de un meteorito, duraron sólo unas 100.000 millonésimas de segundo, o alrededor de una décima a una centésima parte de lo que dura el impacto de un meteorito real. Si en esas condiciones se produjo una conversión parcial a merrilita, en un impacto de mayor duración probablemente se produciría «una conversión casi completa», dice Tschauner.

Recuperar una roca marciana

Aunque hay evidencias de que agua líquida fluye hoy en Marte, aún no hay pruebas de que la vida haya existido alguna vez. En 2013, los científicos planetarios informaban de que las rayas oscuras que aparecen en las laderas marcianas están probablemente relacionadas con flujos periódicos de agua resultantes de los cambios de temperatura. El análisis se basaba en datos del Orbitador de Reconocimiento de Marte de la NASA.

Y en noviembre de 2016, científicos de la NASA anunciaban la existencia de una gran masa subterránea de hielo en una región de Marte que contiene el equivalente a toda el agua en el Lago Superior, el mayor de los Grandes Lagos de EE.UU. Los rovers exploradores sobre el terreno también han encontrado evidencias de la antigua abundancia de agua tras el análisis de las rocas de la superficie.

«El único eslabón que falta ahora es demostrar que (la merrilita) había sido realmente whitloquita marciana antes», apunta Tschauner. «Tenemos que volver a los meteoritos reales y ver si han tenido rastros de agua».

Pero incluso con estudios más detallados de los meteoritos marcianos, junto con las imágenes térmicas de Marte tomadas por los orbitadores y las muestras de rocas analizadas por los rovers que atraviesan la superficie del planeta, la mejor evidencia de la historia del agua de Marte sería una roca marciana real recuperada del planeta y transportada de vuelta a la Tierra, intacta, para posteriores estudios detallados, señalan los investigadores.

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