Falta nada para que Barcelona y Manchester City resuelvan definitivamente el debate en cuanto a quién será el amo del arco en ambos equipos esta temporada. Claudio Bravo ya no se entrenó el domingo y tampoco lo hará el miércoles, cuando el equipo regrese al trabajo después de disfrutar de dos días libres. El chileno está pendiente de la llegada de Jasper Cillessen, que disputará su último partido como jugador del Ajax antes de convertirse en refuerzo culé.

Será entonces cuando Bravo recibirá la autorización para firmar con el equipo que dirige Pep Guardiola, su principal valedor. El trasandino tiene ganas de iniciar su nueva etapa aunque entiende la postura del Barça, que con Marc-André Ter Stegen lesionado, ni quiere ni puede tomar riesgos innecesarios aunque haya aceptado que Cillessen juegue el miércoles contra el Rostov en la vuelta de la previa de la Champions. Por un lado, jugar ahora con Ajax no le impedirá que vista la camiseta azulgrana en esta misma competición a partir de la fase de grupos de acuerdo con la normativa vigente de la UEFA; por el otro, el club catalán no le negará a los holandeses que cuenten con el arquero tal como hizo Luis Enrique con Bravo en la Supercopa de España y en la primera jornada de La Liga.

El debate en el arco fue un tema caliente desde hace meses y el club gestionó esta situación de emergencia como pudo. Se mostró comprensivo tanto con Bravo como con Ter Stegen y no los engañó. Eligió consecuentemente y, pese a que a veces elegir resulte doloroso, también resulta imprescindible a la hora de evitar males mayores en un futuro no muy lejano. Con sólo dos años más de contrato por delante y tras dos temporadas alternando con el alemán, la situación era ya insostenible, como ambos arqueros le hicieron saber al club hace pocas semanas. Desde entonces, Barcelona trabajó para que todos estuvieran contentos: tanto los dos jugadores como la propia institución, que conseguirá una buena cifra con la venta de Bravo, a quien le espera la titularidad en uno de los clubes que mayor expectativa despierta en Europa.

En este contexto, y como profesional que es, Bravo aceptó darle un último servicio a Barcelona, que a su vez ve justo que Cillessen se lo dé al Ajax. Tras ello, el holandés tomará el avión con destino a España. Es poco probable que el nuevo arquero pueda debutar el domingo en San Mamés, pese a que presumiblemente pueda estar en el entrenamiento del sábado. Luis Enrique medita seriamente premiar a Jordi Masip -la tercera opción-, pero no olvida que Ter Stegen está muy cerca de su recuperación y podría empezar a saborear la titularidad en Bilbao.

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