Tras una larga semana durante la que su tablón de Twitter ha estado dedicado a dar difusión al escándalo en torno a Harvey Weinstein, añadiendo comentarios acerca de su propia experiencia trabajando con él, la actriz Rose McGowan ha recurrido a su cuenta de Instagram para anunciar que había sido suspendida durante 12 horas del sitio de micro-blogging.

El detonante ha sido el mensaje que envió al actor Ben Affleck haciéndole una sugerencia muy poco cortés y acusándole de mentir al asegurar que era consciente del verdadero comportamiento del poderoso productor con sus empleadas y compañeras.

En respuesta al mensaje público que el oscarizado intérprete y cineasta difundió en su Twitter, expresando su sorpresa y condenando el comportamiento de Weinstein, la antigua protagonista de ‘Embrujadas’ no dudó en revelar que ella misma le había informado de la agresión que había sufrido a manos de este, lo que demostraría que Affleck sí estaba al corriente de lo que ocurría en las habituaciones de hotel a las que el productor solía invitar a aspirantes a actriz.

“‘¡MALDITA SEA! LE DIJE QUE PARARA DE HACERLO’, ESO FUE LO QUE ME DIJISTE A LA CARA, EN LA CONFERENCIA DE PRENSA A LA QUE ME OBLIGARON A IR DESPUÉS DE QUE ME ATACARA. MIENTES”, REZABA UNO DE LOS TUITS MÁS SUAVES QUE MCGOWAN LE DEDICÓ.

En esa misma línea, varios usuarios de Twitter acusaron al actor de hipócrita en la sección de comentarios de su comunicado, recordándole que en 2003 él mismo se había propasado con una presentadora del programa de MTV ‘Total Request Live’ al tocarle un pecho.

La propia implicada, Hilarie Burton, entró en la discusión alegando que ella no había olvidado lo sucedido y obligando a este a ofrecerle una disculpa.

“Actué de forma inapropiada hacia la señorita Burton y me disculpo sinceramente por ello”, escribió Affleck en su tablón para tratar de demostrar que asumía su culpa, en un gesto que parece haber llegado demasiado tarde.

“Chicas, todas vosotras, valientes, me habéis impresionado. Yo tuve que reírme en ese momento para no llorar. Os mando mi amor”, apuntaba Burton en su propia cuenta.

El caso de Weinstein ha conseguido dividir a la meca del cine al colocarla en una situación muy incómoda: mientras unos afirman no haber detectado nunca un indicio de la verdadera personalidad de uno de los hombres más poderosos de la industria.

Otros aseguran que se trataba de un secreto a voces e, indirectamente, atacan a todos aquellos que lo niegan alegando que fueron en gran parte culpables de que una situación tan horrible se prolongara décadas.

Deja un comentario

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA