El gobierno italiano desmintió haber recibido “elementos concretos” de parte de Estados Unidos que probarían que el asesinato en El Cairo del estudiante Giulio Regeni fue cometido por los aparatos de seguridad egipcios.

“En los contactos entre la administración estadunidense y el gobierno italiano en los meses sucesivos al homicidio de Regeni no fueron transmitidos nunca elementos concretos sobre la responsabilidad de los aparatos de seguridad egipcios”, dijeron portavoces del Palacio Chigi, la sede del ejecutivo italiano.

Se referían a las versiones publicadas por el diario The New York Times, según el cual Washington sabía que el italiano Giulio Regeni fue secuestrado, torturado y asesinado por oficiales de seguridad egipcios en febrero de 2016.

Regeni, quien al momento de su muerte tenía 28 años de edad, apareció muerto con evidentes signos de tortura en una cuneta a las afueras de El Cairo el 3 de febrero de 2016.

Dos semanas antes el estudiante, que realizaba una investigación de doctorado sobre los sindicatos independientes egipcios, había sido reportado como desaparecido y el gobierno italiano se había inmediatamente activado para localizarlo.

SEGÚN THE NEW YORK TIMES, WASHINGTON OBTUVO “PRUEBAS INCONTROVERTIBLES SOBRE LA RESPONSABILIDAD EGIPCIA”, DE LA QUE NO HABÍA “NINGUNA DUDA”.

El diario, que dijo haber obtenido la información de exfuncionarios de la administración de Barack Obama, aseguró que esos elementos fueron transmitidos al entonces gobierno italiano de Matteo Renzi.

Dijo, sin embargo, que para evitar revelar la identidad de las fuentes, no fueron pasadas las pruebas, ni se especificó cuales fueron los aparatos de seguridad egipcios autores del homicidio.

Informó que sobre el tema el entonces secretario de Estado estadunidense, John Kerry, tuvo una fuerte discusión en Washington con el ministro egipcio de Exteriores, Sameh Shoukry.

El cotidiano recordò que el caso abrió fracturas dentro del gobierno italiano, pues los servicios de inteligencia del país europeo necesitaban la ayuda de Egipto para combatir al Estado Islámico, manejar el conflicto en Libia y monitorear el flujo de migrantes en el Mediterráneo.

La cuestión abrió un conflicto diplomático entre Egipto e Italia, que retiró a su embajador, Maurizio Massari, en El Cairo.

Sin embargo, el lunes pasado Roma anunció el retorno de su embajador, Giampaolo Cantini, a territorio egipcio, lo que provocó la protesta de los padres de Regeni y de organizaciones humanitarias, como Amnistía Internacional.

Según el canciller italiano, Angelino Alfano, “el compromiso del gobierno italiano es el de esclarecer la trágica desaparición de Regeni, enviando a El Cairo a un interlocutor autorizado”

Deja un comentario

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA